22.3.12

En Dependencia

El caloroso verano de Tulsa, Oklahoma convirtió a nuestro lúgubre, gris departamento en un horno. Puesto de cuclillas sobre mi vientre redondo, en la alfombra peluda y desgastada de color ladrillo, barajaba unos papeles. Dentro de mí crecía la expectativa de nuestro tercero hijo. Alrededor de nosotros las expectativas crecían de nuestra mudanza inminente a Bolivia. Los dos eventos iban a ocurrir en unos meses dentro de semanas de uno al otro, respectivamente. Los papeles eran listas de nombres y direcciones.

Habíamos terminado nuestras clases de la escuela de misiones y completábamos el viaje del reconocimiento del terreno a Santa Cruz. Ahora estábamos contando los días hasta el retorno. Consumados con las tareas de desabrocharnos de nuestra cultura natal tomábamos un paso de fe. En nuestra correspondencia más reciente anunciábamos al mundo que habíamos renunciado nuestros trabajos. Dijimos que nuestro sustento sería derivado de las donaciones de finanzas que la gente nos mandaría tan generosamente. Según las instrucciones de nuestra escuela de misiones tomábamos pasos estratégicos para dividir nuestros contactos y conocidos en listas para una comunicación más efectiva.


‘La Lista A’ contenía los nombres e información de las personas que habían dado dinero en el pasado o las que nos aseguraron que iban a dar en el futuro cercano. ‘La Lista B’ fue la gente que necesitaba mantenerse informada aunque daba o no, también los que se comprometieron a orar para la misión. ‘La Lista C’ eran todos los demás. Tal tarde, mis dos niñitos cachetones tomaron su siesta mientras que yo separaba las hojas en las tres listas. Ellos por allá. Estos por aquí. Esta va en esta.


Con mi cerebro completamente involucrado en el acto de las clasificaciones, una voz sencilla susurraba en el rincón de mi alma. Me dijo, “Yo soy tu única lista.” Mis dedos seguían en su empeño en el piso. Yo me arrodillaba ante el homenaje a mi propia competencia. Distraída espiré entre dientes, “Sí, Señor, tú eres el primero en ‘La Lista A’.” Mi penitencia a la clasificación efectiva aceleraba.


Allí la gracia, oh la sublime gracia de mi Dios, entraba con más densidad que la humedad pegándose a mi piel. Esta vez la voz inundaba cada rincón de mi corazón, “YO SOY tu única lista.”


En la crianza de nuestros hijos mi tono cambia si tengo que repetirme. Reconocí el tono. Dejé que los papeles se deslizaban de mis manos. Palmas puestas arribas sobre mis muslos, cerré mis ojos y tiré mi cabeza por detrás. Una conversación arrepentida seguía. Palabras afirmando las palabras de Dios formaban en mis labios.


Desde tal día caloroso del verano del 2001 la semilla plantada en mi corazón se ha arraigado. En tiempos de abundancia, y tiempos de sequía, confío en mi única fuente. Mi Dios. Con lagrimas de emoción, en gozo, en temor, en tristeza, yo puedo decir con Pablo, “Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad; en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Filipenses 4:12-13

He aprendido intercambiar independencia y vivir en dependencia.


Esto libera mi esposo de la presión de ser el proveedor exclusivo para nuestra familia. Me libera de la tendencia de ser una esposa gruñona. Si surge una necesidad yo voy a mis rodillas. Oh sí, a veces me tropiezo y dejo que las malas hierbas de la preocupación brotan. Cuando veo tales plantitas me hago recuerdo del día en el piso cuando Él me habló.

El café, programas de la tele, el internet… sus poderes adictivos palidecen frente el complejo de codependente que tengo con mi Señor. Me encanta que Él anula mis listas. Me encanta que Él requiere que me acerco a Él todo el tiempo. Me encante cuando Él señaliza su provisión única. A menudo es a través de las personas, a veces por una idea creativa, y aún es por medio de milagros indiscutibles. Él prueba a mí que Él es mi única lista.

30.3.10

Cicatrices - Conclusión

Esta entrada es la última en la serie. Hemos hablado del propósito de las cicatrices. Lo que sigue es pura escritura. Hay esperanza. Hay ayuda. Permite que estas palabras hablen a tu corazón. Busca ayuda profesional si sea necesaria. Y que la maravillosa gracia de Dios capte a cada uno de nosotros.

El Peso

2 Corintios 4:17
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;

Hechos 14:22 confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Isaías 53:3 “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.”

Isaías 61:3 a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

Salmos 23:4 Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado

Mateo 11:28 - 30 28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

2 Corintios 1:2 -5 2 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación,
4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.

Conclusión
Yo, sí, creo que puedes salir de este y que vas a ser mejor por ello en el fin. Claro, no podemos ni imaginar cómo va a ser. Pero creo que cuando estamos charlando en la eternidad que vas a poder decir, “Lo no hubiera querida en cualquier otra forma.” Dios te va a dar gloria en lugar de ceniza. Vas a estar bien.

29.3.10

Cicatrices - Atracción Magnética

Es divertido jugar con imanes. Ver una cadena larga de objetos metálicos pegados misteriosamente juntos es fascinante. ¿Has alguna vez intentado empujar juntos dos imanes fuertes con los lados no atrayentes? Se siente como hay una fuerza invisible prohibiendo que se unan. Estos dos factores (atracción y repulsión) están en operación en referencia a nuestra relación con Dios tanto como están en los imanes. Creando una conexión más fuerte con Dios y con su gente te ayudará en tu proceso de sanidad. Igual como tenemos que girar el imán para que se una con el otro vamos a tener que hacer algunos cambios. Significa un giro en algunas mentalidades ya establecidas en nuestros pensamientos en referencia a las relaciones. Evalúa si tú tienes que girar algunas cosas.

Giros:

1. Gira, “Confiando en alguien más significa que van a aprovecharse de mí,” a la otra dirección de, “Si confío en otros me van a ver como alguien confiable.” Empujar alguien hacia abajo cuando estás en un modo de pánico y ahogándote probablemente causará que los dos de ustedes se hundan. Intentar ayudar a la otra persona resulta en que los dos se salven. Una persona que sospecha de otros todo el tiempo pretende ser una sospechoso sospecho.

2. Gira, “Ser vulnerable significa que voy a ser herido,” a la otra dirección de, “Ser vulnerable significa que voy a ser sanado.” Toma por ejemplo un diente que se duele: El dentista va a tener que inspeccionar y tal vez inyectar algo. Vas a estar muy vulnerable a él. Pero en el fin esta vulnerabilidad significa que estás sanado. Sin la ayuda del dentista vas a tener más dolor y tal vez perderás el diente. En una relación si no te abras al otro tus heridas van a infectarse y es posible que se pierda la relación. Abrirte te guiará a la sanidad. Una palabra de cuidado: no te abras a cualquiera persona, solamente a personas con quienes tienes confianza. Y siempre puedes confiar en Dios.

3. Gira, “Ser transparente significa que van a ver mis debilidades,” a la otra dirección de, “Ser transparente significa que van a ver a Jesús más claramente en mi vida.” En nuestras debilidades Él es fuerte.

4. Gira, “Una pequeñas mentirita no daña a nadie,” a la otra dirección de, “Mentiras de cada tamaño disminuyen mi credibilidad.” Siendo una persona de integridad y honestidad – aun en referencia a las equivocaciones – van a darte credibilidad en los ojos de lo demás. Ora oraciones honestas; no intentas cubrir como te sientes.

5. Gira, “Estas son las condiciones para que uno pueda ganarse mi amor,” a la otra dirección de, “Eligio amar sin condiciones.” El amor es una decisión, no un sentimiento emocional.

6. Gira, “Esta persona nunca cambiará,” a la otra dirección de, “Esperar que Dios está todavía obrando es la única esperanza que tengo para esta relación.” Dicen que una relación es muerta cuando uno pierda la esperanza que el otra pueda cambiar. No estoy diciendo que debes permanecer en una relación con una persona abusiva. La Biblia nos dice claramente que no debemos crear una cercanía con ciertos tipos de personas que demuestran ciertas características. Jesús nos instruyó que debemos orar para nuestros enemigos y los que nos persiguen. Ora y no maldiga.

7. Gira, “Es imposible seguir adelante,” a la otra dirección de, “Si tan solo no me rindo no puedo perder; todo es posible con Dios.” Verlo todo desde principio al fin puede ser difícil y aplastante. Solamente mirar a hoy. Solamente mirar a esta hora o este minuto. En este momento tú puedes elegir a respirar. Elige que en este momento preciso confiarás en Dios. Tómalo un momento a la vez.


26.3.10

Cicatrices - El Sanador

¿Por qué nos mostraría que Él es Sanador si fuera que nunca nos heriríamos? En el mundo hay libre albedrío. Dolor causado por otros humanos es una realidad que enfrentamos. En el mundo hay un enemigo que se llama el diablo. Dolor causado por este malvado es una realidad que enfrentamos. En el mundo hay en sistema operando que no entendemos completamente. A veces este sistema nos causa dolor. Lo que sea que es la razón que estamos dolidos la realidad es que tenemos que enfrentar el dolor. Podemos desgastarnos en la intento fútil de encontrar a alguien o algo para echar la culpa o podemos mirar al Sanador parea que Él nos sane.

1 Pedro 2:24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

Santiago 5:16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.

Lucas 17:15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,

Lucas 9:42 Y mientras se acercaba el muchacho, el demonio le derribó y le sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo devolvió a su padre.

Marcos 1:34 Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.

Mateo 14:14 Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos.

Salmos 107:20 Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina.


25.3.10

Cicatrices - Tatuado

Una persona que consigue un tatuaje voluntariamente coloca una cicatriz permanente en su piel. Usualmente hay un propósito tras tal acto. A veces es un deseo superficial de identificarse con un grupo. Usualmente, pero, el tatuaje sirve como un recuerdo de alguien o algo significante en sus vidas.

Cuando nuestra alma lleva una herida crea una cicatriz. Claro, no elegimos este tipo de cicatrices. Vienen a nosotros a través fealdad y dolor que no podemos explicar y los que no desearíamos para nadie. Sin embargo, hemos sido marcados.

Ahora paramos en el lugar de dar el propósito a estas cicatrices. Podemos elegir dejar que las cicatrices nos hacen recuerdo del día que fuimos heridos o podemos elegir algo diferente. Podemos elegir que algo hermoso viene del proceso de sanarnos. El cambio significativo que ocurre en nuestras vidas mientras que elegimos dejar atrás las ofensas, el dolor, la confusión y el aislamiento es un testamento glorioso. El poder que ganamos de este merece ser recordado.

¿Te has preguntado alguna vez qué es el propósito de las cicatrices? Piénsalo, Dios, en todo su poder maravilloso podría haber hecho que nuestros cuerpos se sanan sin cicatrices, pero no lo hizo. Entonces aquí están mis pensamientos de porque llevamos cicatrices en nuestros cuerpos y en nuestras almas cuando se sanan.

  1. Para hacernos recuerdo de que sanarse es un proceso. Esperar que de noche a día una herida desaparezca es evidencia que no entiendas que el proceso de sanidad es un paso a la vez. Hay libertad de sanar con despacio.
  2. Para hacernos recuerdo del poder sanador en el cuerpo. Aparte del cuerpo una extremidad no puede sanarse. Sin una conexión al cuerpo de Cristo (una iglesia que nos nutre) nuestras almas marchitan y pudren.
  3. La marca fea nos hace recuerdo de que nos somos perfectos y que necesitamos la gracia de Dios.
  4. Para hacernos recuerdo de nuestra inducción a la fraternidad de los que sufren lo cual compartimos con nuestro Redentor. Cristo sufrió grandemente para redimirnos. Podemos ser mas agradecidos cuando nos recordamos del dolor.
  5. Para que tengamos empatía para los que nos arrodean quienes tienen cicatrices también. No estamos a solos. Miremos en nuestros alrededor. Ahora podemos entender y tener compasión para los que están heridos en nuestros alrededor.
  6. Para conocer más profundamente una faceta diferente del carácter de Dios. Él es quien camina a lado nosotros en la valle de la sombra de muerte. Su amor está demostrado en una manera nueva en estos momentos que nunca hubiéramos conocido si no estuviéramos estado heridos.
  7. Para ver un otro lado de la humanidad. Mientras que al final es Dios quien nos sana Él tal vez elegirá hacerlo por medio del toque de otro humano. Mientras que aprendimos abrirnos al consuelo, cuidado, consejo y compasión de sabio individuos motivados por amor nuestra esperanza en la humanidad está restaurada y estamos sanados. La cicatriz nos recuerda que hay todavía bondad en los corazones de los humanos sometidos al Señor.
  8. Para darnos esperanza de un mejor día. Cuando nos recordamos de las cicatrices podemos esperar para una creación completamente restaurada en el día que vuelve Cristo. Hay un día que viene cuando todas las lágrimas estarán secadas.
  9. Para hacer saber a los demás que eres susceptible y transparente. Una calidad de accesibilidad está derivada del alma que ha sufrido. Mientras que la gente están atraídas a ti hay una respuesta natural que las diriges a Cristo. Este es un regalo inasequible de otros modos.
  10. La cicatriz me hace recuerdo de que estoy fuerte en la fe. La cicatriz me hace recuerdo de que Él es fuerte de sanarme.