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14.11.07

¡Miércoles!




¿Has escuchado a alguien usar esta expresión? ¡Miércoles! Para “remplazar” la otra palabra. O tal vez has usado esta expresión: ¡Caracoles! Para no decir la otra palabra.

¿Pero qué es el punto? Porque al escuchar estas palabras yo se que quería decir – en verdad. Entonces me pregunto ¿no es la misma cosa como decir la mala palabra? Porque da el mismo sentido; comunica el mismo mensaje.

Lo veo muy interesante que cuando una persona está con niños, su abuela o gente “de la fe” utiliza estas palabritas. En cambio cuando están con otros grupos utiliza las palabras más fuertes para encajarse con tales personas. ¿Para que hay una duplicidad?

Se que estamos todos siendo tratados por Dios en distintas áreas y tal vez esta no es una gran cosa contigo. Solamente hablo de esto con el propósito de llevar el tema a la luz. ¿Con que fin empleamos tales dichos en nuestro vocabulario? ¿Es necesario?

(Creo que estoy pensando en esto porque hoy día es miércoles…)

11.11.07

El Volumen de tu Veracidad


Imagínate que cada vez que hablarías con alguien el nivel de su veracidad determinaría su volumen.

Hablando con algunas personas cada palabra que saldría de su boca sería clara y su voz tan placentera a tus oídos. Prestarías toda tu atención por que te agradaría muchísimo escuchar tal sinceridad.

Sería completamente diferente con otras personas que no son tan honestas. Sería como su boca se mueve, la expresión su cara está muy animada y probablemente haga grandes gestos con sus manos ¡pero no hay ningún sonido! Tú sabes que una conversación así es casi imposible.

¿Qué tal las personas que hablan la verdad a medias? Dicen casi toda la verdad pero ocultan cositas, hacen una exageración por aquí y una mentirita por allá. Sería como tener una mala conexión con la señal de un canal de radio cuando escuchas parte de la canción y después está cortada con ruido molestoso.

Me gustaría confiar que cada persona con quien hablo sería veraz. Pero vivimos en un mundo que no es así. Por esto me preparo cuando voy para hablar con ciertos individuos. Digo a mi misma, “Voy a amar a esta persona aunque me mienta.”

Seamos personas veraces.